¿Cuándo y cómo proceder a la reclamación de deudas?

Sobre todo si tienes un negocio, es más que probable que tarde o temprano tengas que recurrir a la reclamación de deudas. De hecho, pocas son las empresas que nunca han tenido problemas de impago por parte de sus clientes. Lamentablemente, es algo que está a la orden del día. Por eso, la ley prevé una serie de mecanismos, más o menos eficaces, según el caso, que permiten a los autónomos reclamar sus deudas pendientes.

Pero no solo en estos supuestos es necesario reclamar. También los particulares pueden tener que llevar a cabo determinadas acciones para recuperar el dinero que les deben. Por ejemplo, si han vendido algún bien o han prestado algún servicio.

En cualquier caso, tanto si te ha pasado como si no, saber qué deudas son reclamables, cómo las puedes reclamar y qué has de hacer para que todo salga bien no está nunca de más. Por eso, hemos preparado para ti este artículo, en el que te damos todos los detalles que te conviene conocer acerca de la reclamación de deudas y su procedimiento.

Requisitos para la reclamación de deudas

En primer lugar, has de saber que las deudas que pretendes reclamar han de reunir una serie de características. De lo contrario, será muy difícil, o prácticamente imposible, que tengas éxito en la reclamación. Así que, antes de nada, asegúrate de que la deuda en cuestión es:

  • Dineraria: básicamente, te han de deber dinero. Es decir, un importe en alguna moneda existente y legal, ya sea esta extranjera o nacional.
  • Determinada: tendrás que conocer la suma exacta que te debe tu acreedor y poder justificarla. 
  • Vencida: ten en cuenta que no puedes reclamar deudas presentes ni, lógicamente, futuras. Deberás hacerlo únicamente cuando el plazo para pagar haya expirado y no hayas recibido aún tu dinero. 
  • Exigible: por otra parte, tu deuda no podrá estar sujeta a ninguna condición ni depender de ciertos factores. Tiene que ser una deuda objetiva.

No te preocupes más de la cuenta al leer todas estas condiciones. En realidad, se trata de unos requisitos legales que la mayoría de deudas cumplen. Si lo piensas bien, basta que quien te deba de forma objetiva una cifra determinada de dinero no te haya pagado dentro del plazo establecido.

El primer paso: la vía extrajudicial

Como ocurre con muchos otros problemas más o menos habituales, lo mejor que podemos hacer es comenzar por la vía extrajudicial. Aunque no sea obligatorio, intentarlo primero por este método es lo más lógico. Sobre todo, porque si se consigue convencer al acreedor de que por fin salde la deuda, ahorraremos mucho tiempo y dinero.

Eso sí, hay algo importante que has de tener en cuenta. Incluso aunque no estés aún en terreno judicial, la asistencia de un abogado especialista en reclamación de deudas es más que recomendable. Por lo tanto, si quieres asegurarte de que verdad con esta vía se agotan todas las posibilidades, cuenta con los expertos. Ellos tienen experiencia real en la reclamación de deudas y saben cómo hay proceder en cada supuesto.

Concretamente, ¿sabes en qué aspecto puede de verdad resultarte útil un profesional? En la necesidad de conocer el motivo real del impago. Según cuál sea, las herramientas y las técnicas de negociación variarán. Por ejemplo, si el deudor se encuentra en un verdadero aprieto económico, es mucho más probable que pague si se le ofrece hacerlo de forma fraccionada.

Sin embargo, en muchas ocasiones esta vía no judicial no resulta suficiente. Puede suceder que el pago nunca llegue realizarse, o incluso que ni siquiera logremos ponernos en contacto con el deudor. Si este es tu caso, nuestro consejo es que no tardes demasiado en iniciar el procedimiento judicial. Retrasarte puede suponer que tu deudor termine declarándose insolvente y, entonces, será mucho más complicado recuperar tu dinero.

La reclamación de deudas por vía judicial

Una vez que tengas bien claro que no hay nada que hacer fuera de los tribunales, es el momento de pasar a la acción. Pero antes, lo primero que tendrás que hacer es elegir entre los diferentes procedimientos disponibles el que más ventajoso te resulte.

Los distintos procedimientos de reclamación de deudas

La Ley de Enjuiciamiento Civil es la base desde la que tú y tu abogado deberéis partir. En líneas generales, estos son los procedimientos que prevé este texto legal para la reclamación de deudas:

  • El procedimiento monitorio: es el más económico y, por tanto, el que antes deberás intentar emprender. Es apropiado para reclamar deudas de hasta 250 000 euros, a través de la presentación de la documentación correspondiente. Es decir, facturas, contratos, albaranes, presupuestos enviados, etc. Si el deudor, aun así, no paga en veinte días, se procederá a intentarlo por otra vía.
  • El declarativo: siempre y cuando la deuda supere los 2000 euros, es posible iniciar este procedimiento con la interposición de una demanda. Y, una vez que el juez la examine y valore las posibles alegaciones de la otra parte, determinará si efectivamente procede el pago de la deuda o no.
  • El cambiario: en este caso, el procedimiento es válido únicamente cuando la deuda se ha documentado en letras de cambio o pagarés. Si se acredita que el título es correcto y procedente, el pago tendrá que hacerse antes de que pasen diez días. Si no es así, se procederá a ejecutar la deuda en base a los bienes que el juzgado o el propio deudor hayan acreditado.

Estas son las vías judiciales de reclamación de deudas más comunes. Pero no son las únicas. Asegúrate de saber cuál es la mejor alternativa en tu caso.

Los pasos básicos que hay que dar

Independientemente de la vía que escojas, la reclamación de deudas requiere que des, la mayoría de las veces, dos pasos insalvables y muy importantes, que son:

  1. Reunir toda la documentación posible: todos aquellos documentos que acrediten la existencia de la deuda y que contengan la firma y los datos del deudor.
  2. Acreditar el objeto de la deuda: demostrar, también con la documentación pertinente, que se han prestado los servicios o se han vendido los bienes por los que se generó la deuda.

Sin ninguna duda, si consigues que estas dos cuestiones queden bien cubiertas, tus probabilidades de éxito serán muy altas.

¿Qué resultados puedes esperar tras la reclamación de las deudas?

Tras dar todos los pasos por la vía judicial que hayas determinado, puedes esperar que ocurran tres cosas bien distintas:

  • El deudor salda su deuda: si el pago se realiza una vez se reclama judicialmente, tu deuda queda saldada y el caso archivado.
  • Que no pague ni presente oposición: tras los veinte días de plazo, si el deudor no ha pagado ni se ha opuesto al procedimiento, se podrá iniciar la ejecución de la deuda. Esto es, se podrán embargar sus bienes hasta que su valor iguale el importe de la deuda.
  • Que no pague y presente oposición: al oponerse el titular de la deuda, se da paso al juicio, en el que se decidirá definitivamente cuáles serán los pasos a seguir.

Consejos adicionales para afrontar con garantías la reclamación de deudas

Está claro que cada caso es un mundo. Pero, por nuestra experiencia, podemos darte una serie de consejos para afrontar la reclamación de tus deudas con posibilidades de éxito. Toma nota de todos ellos:

Atento a la prescripción de las deudas

Desde el año 2015, el tiempo que tenemos para reclamar una deuda es de 5 años desde su vencimiento. Por lo tanto, esta es una razón de peso más para no dejar que pase el tiempo antes de iniciar la reclamación. Y un consejo: si quieres asegurarte y paralizar el contador de la prescripción, lo que has de hacer es enviar un burofax al deudor reclamando el pago. El IVA y las deudas

El IVA y las deudas

Uno de los aspectos que más preocupa a los autónomos con impagos es el tema del IVA. O sea, que a pesar de no cobrar la factura, tengan que hacer frente al IVA correspondiente de cara a Hacienda. Si esto te sucede, has de saber que es posible recuperarlo, emitiendo una factura rectificativa seis meses después de haber remitido la original a tu cliente.

No descartes recuperar también los costes del procedimiento

A no ser que hablemos de una deuda inferior a los 2000 euros, aparte de su importe se podrán reclamar los costes de su reclamación. O, dicho de otra forma, si finalmente el fallo es a tu favor, el deudor puede cargar también con los gastos derivados de la interposición de la demanda. Por contra, si no sales favorecido del procedimiento, ten en cuenta que, aparte de olvidarte de cobrar la deuda, tengas que afrontar dichos costes.

Reclama tus deudas con total seguridad

Para evitar perder el tiempo y el dinero y tener que hacer frente a problemas inesperados o sorpresas desagradables, es importante que desde el primer momento te rodees de expertos. Un buen abogado con experiencia en esta materia te dirá cómo proceder en cada momento para recuperar tu dinero

No lo dudes e invierte en seguridad en cualquier proceso de reclamación de deudas.